miércoles, 16 de agosto de 2017

Sobre llegar tarde

Camino y camino. Un pie retrasado se adelanta y entonces deja retrasado al otro. Y así, continuamente, se avanza. Adelante: el colectivo, la verdad, la vida o una piba. Otros pasos más y estamos más cerca pero el tiempo nos transpira. La llegada: ese capricho de niño amenazado por el tiempo que se ríe de nosotros. Y si es temprano no se está preparado y no se aprovecha totalmente; y si es tarde ya no vale la pena, no sirve o se fue. Y se va; siempre se va: el colectivo, la verdad, la vida... la piba. Se fue.

viernes, 11 de agosto de 2017

Ningún pibe nace

"Ningún pibe nace chorro". Esa falta tan divinizada. Esa queja constante y sostenedora. Esa homeóstasis. Ese mirar al piso: ese mirar las baldosas flojas mientras nos chocamos con el resto de las personas, los árboles y columnas y así vamos por la vida; a la espera de otro golpe o de la muerte quizás. Entonces pienso que ningún Aristóteles nació Aristóteles y ningún Freud nació Freud. Construcciones históricas, artefactos de una época siempre retrógrada, siempre un paso atrás, siempre tan poco realistas en una realidad que avanza. Ideas que se quedan atrás, pero viajan sin pensarlo un segundo en discursos sociales, en aulas, en universidades, en libros y a través de bocas autorizadas que no lo piensan un segundo yendo a oídos autorizados que no lo piensan un segundo. Ningún talento nace talento. Nada nace. Lo construído construye desde lo construído y sobre lo construído. Seguimos chocándonos viendo las baldosas flojas y los pozos, descuidando que hay otra gente y un cielo arriba con sus propias complejidades e irregularidades significadas. Descuidando que se puede construir también de otra forma que no niega la anterior sino que la completa; el camino es el mismo. Y que aunque arriba y abajo no quieran decir gran cosa cuando ya no se sabe dónde se está, saber que hay un arriba también y el piso ya lo conocemos de memoria.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Girando (Gireondando)



De gira con Girondo, jugando y girando miles de giros jifarantésicos y juegos jugosos.


Un chicle chicloso chicleado por mis dientes dientudos de la dentadura dura; dura y dura.





Mientras llora el llanto porque lastima la lastimadura, la lástima lo lastima. Los tima a mis ojos que vieron visiones de la vestidura vestida por un visionario que visualizó en su visión de un avistamiento visualizada en tiempos anteriores, tiempos anteriores. ¿Lo viste? ¿lo vistieron? Un bosque bosqueando en bosquejos de búsquedas y ¿qué queda? Los pájaros pajarean en lo alto de sus árboles y ¿qué queda? Los animales, todos animalean los diferentes experimentos esperpentos de la realidad real que aterra la tierra. Me miedó el miedo de Tu Dios de mierda en el medio mediando mis mediaciones mediadas, mediativas y mediatizantes de la realidad real y realizante, realizadora, realizada. Un arte se arteó y se hartó y nos hartó y coartó nuestra vida coartada por la cortada del cortador que no conocemos, que nos culturalizó. La calle nunca callada; callando voces, cayendo sobre las voces que no se escuchan pero que nunca se callan. Callate. La caja cajoneando, el almohadón almohadonando, la botella botellando y los autos automáticos, y autòmatas, muy auteados auteando. Todo eso y vos y yo, amando.

viernes, 28 de abril de 2017

De errar y recordar

De cómo la escritura encuentra lienzo en momentos de desesperanza. Uno no espera y de pronto ansiedad y escribir y la idea brota como hongo. Entonces uno quiere escribir lo que pasa pero no tiene la energía ni el ánimo. La paradoja de la escritura. El motivo que desmotiva en su estancia. La tristeza, la ansiedad, la felicidad inclusive soportan ideas e intuiciones mayores a las de la razón, pero la tristeza, la ansiedad y la felicidad soportan la praxis. Y a borrar todo, porque escribir es hacer, y a veces más. Texto para el olvido. Texto que no dice nada. Texto que denota el error de un ser humano. Texto que denota al ser humano. Texto que debemos mantener. Texto para el recuerdo. Y nuevamente estamos dando vueltas y vueltas. Siempre vueltas humanas.

lunes, 17 de abril de 2017

Sonrisa Secreta

El secreto está en esa sonrisa espontánea. Se me escurre en la tostada de la mañana y fluye en cada canción que escucho. Me asalta en la caminata de domingo por la noche. Fragmenta los espejos y me desarma. Cae en los pasos de dos enamorados que bailan un vals. Se detiene a mirarme cuando estoy en la cama intentando dormir. Inventa las noches de insomnio. Se pasea en imaginaciones fomentadas por lo real, en los sueños. Inventa la esperanza. Inventa la impaciencia de la esperanza. Construye incertidumbre y entonces ansiedad. Desnuda a la razón y las palabras. Me envenena, me mata, me mueve, me motiva, me inspira. Me sonríe.